Esta página contiene información para adultos

  • Facebook App Icon
  • Twitter App Icon
  • Pinterest Social Icon
  • LinkedIn Social Icon
  • Instagram Social Icon
Please reload

Entradas recientes

Relaciones de poder en los tiempos de la PrEP

April 16, 2017

1/2
Please reload

Entradas destacadas

¿Medicalizar?

June 13, 2017

  A la hora de conversar sobre la PrEP con los colegas, uno de los argumentos y reservas sobre la misma, es la noción sobre las medicalización de la prevención y de la respuesta en general.

 

¿Qué es medicalizar la respuesta? No he tenido mucha suerte obteniendo una respuesta a esta pregunta, por lo que me hace pensar que pudiera ser más en un slogan o en un título, que en un concepto. En todo caso, los estudios de aceptabilidad de la PrEP hablan que alrededor del 95% de los Gais, Bisexuales y Personas Trans estarían dispuestas a tomar la PrEP si les fuera entregada a un bajo o ningún costo. Parece que habría un propensión entre las mayoría, a veces sin vos, a “dejarse medicalizar”, o en todo caso un honesto reconocimiento individual del bajo uso del condón. Pero existe una minoría, a veces con comportamiento  de “iluminados”, que al grito de “no medicalizar”, estarían bajo la creencia, en forma algo comedida, que están cuidando la salud de una amplia mayoría.

 

Pensemos que la noción de medicalizar proviene de la idea incontrastable que los y las usuarias de PrEP deben tomar una pastilla al día, o unas antes y otras después de eventos particulares con relaciones sexuales potencialmente desprotegidas. Y que podemos ponernos de acuerdo que cuanto menos pastillas le pongamos al cuerpo mejor.

 

Pero la epidemia, gracias a la ciencia, esta medicalizada desde el minuto uno, y además hace dos décadas provee a las Personas que viven con VIH de tratamientos antiretrovirales de alta eficacia. Entonces la medicalización ha salvado muchas vidas, millones, y hoy las Personas con VIH, en tratamiento, viven con VIH. Cuantas personas con VIH hubieran muerto, si un funcionario o un activista hubiera frenado la medicalización de la infección y tratamiento del VIH. Creo que todos quisiéramos que el tratamiento y la profilaxis de la infección vinieran en saquitos de te de hierbas y tuvieran los mismos efectos adversos de la manzanilla o tilo, pero éste no es el caso.

 

La PrEP tiene menor impacto clínico en nuestros cuerpos que el tratamiento de una persona con VIH. Las drogas que conforman hoy la formulación de la PrEP son bastantes “nobles” y de bajo impacto clínico. Además que tenemos el abordaje de toma de basada en los eventos que reduce a casi a la mitad, la toma semanal de la PrEP.

 

Ya sabemos que hay un insumo médico, el condón de látex, que es también una respuesta biomédica de menor impacto que la toma de cualquier pastilla, como sabemos también que se usa poco.

 

Por último, entiendo que la noción de un respuesta al VIH/SIDA “medicalizada” esconde un reconocimiento que la intervenciones comportamentales son de un éxito muy limitado y que estamos poniendo en manos del “establishment” farmacéutico, médico y científico la prevención, como alguna vez lo hicimos con el tratamiento. Es difícil argumentar contra esta noción, si se quiere política, pero ¿cuál es la opción viable hasta que no haya una cura?.

 

Por ello, eduquemos a los usuarios de la PrEP, retengámoslos en un servicio que monitoree los efectos adversos y secundarios y donde podamos proveer apoyo y consejería de adherencia. La PrEP, a diferencia de los antirretrovirales, no es de toma diaria y por siempre, sino se reduce a intervalos de tiempo y circunstancias de la vida y el comportamiento del usuario.

 

No construyamos argumentos intangibles e ideológicos cuando hablamos ciencia y del derecho al acceso a la salud, porque quizás, sin quererlo, estemos siendo una de las barreras, parte del problema.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

Síguenos